
Un juez federal sentenció el martes a 30 años en prisión a un guatemalteco por su participación en un intento de tráfico de personas en 2022 que resultó en la muerte de 53 migrantes que eran trasladados en la caja de un tráiler en el sofocante calor de Texas.
Fiscales de Estados Unidos y de Guatemala aseguraron que la sentencia contra Rigoberto Ramón Miranda Orozco era un nuevo paso en la dirección correcta para hacer justicia en uno de los peores casos de tráfico de personas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México. Miranda-Orozco, de 50 años, fue condenado después de admitir que organizó el viaje y el alojamiento de dos de las personas que murieron y de otra más que resultó gravemente herida.
Alrededor de 20 personas originarias de Estados Unidos y Guatemala han sido condenadas desde el descubrimiento del tráiler abandonado con decenas de cadáveres, el cual horrorizó a comunidades acostumbradas a ver partir a sus jóvenes que huyen de la pobreza y la violencia en Centroamérica y México.
“Estaba claro que sufrieron muchísimo en sus últimas horas en esta tierra”, declaró el fiscal federal Justin Simmons a los periodistas tras la sentencia.
La gente trató de “escapar con uñas y dientes” del tráiler
El aire acondicionado del tráiler sufrió un desperfecto y no mandaba aire frío a las personas hacinadas en el sofocante trayecto de tres horas desde la ciudad fronteriza de Laredo hasta San Antonio en junio de 2022, indicaron las autoridades. Los fiscales han aseguraron que los migrantes pagaron hasta 15.000 dólares por persona para cruzar la frontera hacia Estados Unidos.
Cuando se abrió la caja del tráiler —abandonado en un apartado camino en las afueras de San Antonio— descubrieron que 48 migrantes estaban muertos. Otros 16 fueron trasladados a hospitales, donde otros cinco perdieron la vida.
Los investigadores encontraron ropa que los pasajeros se habían quitado para refrescarse, así como marcas de arañazos en las paredes del tráiler, afirmó Simmons.







