
La propuesta del Gobierno de fusionar los ministerios de Educación (Minerd) y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) generó un nuevo choque político, con duras críticas de la oposición, que rechaza y cuestiona el impacto real que tendría la medida en el sistema educativo y en el presupuesto público.
Mientras tanto, desde el oficialismo sostienen que la reforma permitiría un sistema más funcional y mejor administrado.
El proyecto que fusiona los dos ministerios de educación ya se encuentra en el Senado, donde se espera que esta misma semana inicie el proceso legislativo que podría convertirlo en ley.
Diputados del opositor partido Fuerza del Pueblo rechazaron de manera categórica la unificación de las entidades educativas, bajo el argumento de que esta evidencia improvisación, sobrecarga al Ministerio de Educación y representa un riesgo para los recursos de la educación preuniversitaria, al centralizar becas y aportes universitarios en un mismo presupuesto.







