
Los cuerpos llegaron en avión sobre las 7 de la mañana (hora local cubana) al aeropuerto internacional José Martí de la capital, donde les esperaban el presidente, Miguel Díaz-Canel, su predecesor, Raúl Castro, y varios ministros y autoridades del país.
«La patria duele y se eleva», aseguró en el recibimiento en el aeropuerto el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, quien aseguró que los fallecidos «pelearon hasta la última bala» por «la causa más justa».







