
Desde la antigüedad para muchos los cementerios o camposantos, han sido la morada final de los finados aquí en la tierra.
También considerado como lugar de descanso eterno y que pudiera denotar paz y tranquilidad. Sin embargo, en el cementerio El Tamarindo en la provincia San Pedro de Macorís en el Este de Republica Dominicana, los fieles difuntos aún no logran la paz; y es que, entre maleza, basura y tumbas profanadas son sepultados.
Aquí las tumbas y panteones son tomadas como casas de dormidas para indigentes; mientras que otras son utilizadas para hacer prácticas de hechicerías, esto ante la mirada indiferente de la alcaldía.
A lo que se refiera Roberto Astacio, es que las viviendas en la periferia del cementerio descargan los baños y agua residuales directamente al camposanto.
Osamentas visibles, ataúd lanzado en el pavimento, y montones de basura, hace de este camposanto un riesgo para quienes van a visitar a sus seres queridos.
Los denunciantes aseguran la instalación del contenedor de residuos sólidos dentro del Parque Santo por el alcalde, representa un peligro para la salud de quienes visitan el lugar.
Mientras desde la alcaldía aseguran se busca mejorar la situación y el contenedor fue colocado con otro fin.Eddy la Cerda Chireno, encargado de relaciones públicas del ayuntamiento de San Pedro de Macorís, asegura desde la alcaldía se hace todo lo posible para evitar que desaprensivos e indigentes tomen el lugar como dormitorio; señala el ayuntamiento no pueden tomarse atribuciones propias de la Policía Nacional.
Mientras que, Yuliza Batista, la preocupación no solo radica en el deterioro físico del lugar, sino también en la falta de vigilancia y control por parte de las autoridades municipales.
Eddy la Cerda, señala es responsabilidad de INAPA el derrame de agua residuales en el camposanto y la inseguridad a la Policía.
Se recuerda es responsabilidad de los ayuntamientos, la administración, cuidado y manejo de los cementerios y que estos tengan un buen funcionamiento. Mientras tanto el alcalde de San Pedro de Macoris, asuma la responsabilidad y no culpe a otros; los deudos tendrán que visitar las tumbas de los fieles difuntos, en medio de la insalubridad, profanación de sepulcros, osamentas y ataúd a la intemperie.






