
Padres y madres de los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa en septiembre de 2014 y estudiantes de la escuela rural, ubicada en el sureño estado de Guerrero, se instalaron este jueves en un campamento frente al Campo Militar 1, ubicado en la Ciudad de México, capital del país.
Se prevé que el plantón dure hasta el lunes, cuando tendrán una reunión en la Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior), o hasta el martes, día en que se cumplen nueve años de la desaparición de los 43 estudiantes.
Los estudiantes y familiares colocaron una carpa donde estarán acampados los próximos días frente a este lugar que representa el reclamo al Ejército mexicano de que sea entregada la información faltante para poder dar con el paradero de sus compañeros.
«Nos encontramos en el batallón Campo Militar 1, donde se encuentra la información de todos los batallones del país», indicó Mario González, padre de César Manuel González, uno de los 43 estudiantes desaparecidos.
«No son más que unos criminales, unos cobardes con armas», dijo el padre, refiriéndose no solo a lo ocurrido aquel 26 de septiembre de 2014, sino también a toda la protección de las instalaciones del Ejército donde se instalaron, que incluye alambres de púas, barricadas y cientos de soldados.
Con la llegada de estudiantes y familiares de los jóvenes desaparecidos iniciaron las actividades relativas al noveno aniversario del caso, uno de los más emblemáticos de la historia reciente de México y el gran pendiente del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien prometió resolverlo antes de término de su mandato (octubre de 2024) y con quien se reunieron los padres el miércoles.






