
El edificio del Parlamento en Liberia se incendió el miércoles y el presidente del país condenó la “destrucción gratuita”, aunque no se confirmó de inmediato un vínculo con las protestas antigubernamentales en la capital.
Las protestas en el país de África occidental comenzaron el martes con indignación por la decisión de destituir al presidente del Parlamento, un partido de la oposición que enfrenta acusaciones de corrupción. Los manifestantes también piden la dimisión del presidente Joseph Boakai.
Las autoridades no confirmaron de inmediato la causa del incendio en la capital, Monrovia. El jefe de policía, Gragray Coleman, no descartó que se tratara de un incendio provocado.
Los medios locales informaron que al menos cuatro personas fueron detenidas para interrogarlas, incluido el presidente del parlamento y el representante Frank Foko, quien en una entrevista reciente señaló las cámaras del parlamento y amenazó con “quemarlas”.
El martes, la policía arrestó a decenas de manifestantes y utilizó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
Las protestas se produjeron después de meses de tensión sobre si la presidenta de la Cámara de Representantes, Konati Koffa, sería destituida de su cargo.
La legislación de Liberia prevé que el presidente de la Cámara puede ser destituido por una mayoría de dos tercios de los miembros de la misma. Sin esa mayoría, el Parlamento ha quedado estancado y el Gobierno de Liberia no ha podido aprobar el presupuesto anual.







