
La tormenta tropical Nari tocó tierra en la madrugada de este martes en la isla japonesa de Hokkaido, la más septentrional del archipiélago, dejando fuertes lluvias en la región noreste del país, donde las condiciones atmosféricas siguen siendo extremadamente inestables debido a un sistema de baja presión.
No se ha informado de heridos, daños ni incidentes destacados.
Nari, que se formó como un tifón durante el fin de semana, el quinto de la temporada en el Pacífico, a unos 200 kilómetros al sur de la isla de Chichijima, se desplazó a lo largo del lado oriental del país antes de acercarse a isla del norte, donde tocó tierra cerca del cabo Erimo sobre las 2:00 hora local (17:00 GMT del lunes).
Unas siete horas después, la tormenta ya había atravesado la zona este de la ínsula y se encontraba de nuevo en el mar, donde se desplazaba en dirección norte a una velocidad de 50 kilómetros por hora y se espera que siga degradándose en las próximas horas, según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Las autoridades meteorológicas mantienen la alerta roja, la tercera más severa, en la mitad sureste de Hokkaido, donde se prevén fuertes vientos y oleaje por influencia de la tormenta, así como en las costas de las prefecturas de Aomori, Iwaye y Miyagi, en el noreste del país, y otras zonas del centro y este, como Kanagawa, al sur de Tokio, o Nagano y Shizuoka por la inestabilidad atmosférica.
Existe la posibilidad de que se produzcan lluvias torrenciales repentinas y se pronostica que algunas zonas reciban más de 120 milímetros de precipitaciones en las 24 horas hasta esta noche, con el consiguiente aumento del riesgo de deslizamientos de tierra, inundaciones en zonas bajas y desbordamientos de ríos por crecidas.







