
Los precios del petróleo y el gas continúan al alza en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que se extiende por tercera semana consecutiva. El cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, mantiene en alerta a los mercados globales ante el riesgo de interrupciones en el suministro energético.
La falta de una solución inmediata ha llevado a múltiples países a implementar medidas para mitigar el impacto, desde restricciones al consumo hasta la liberación de reservas estratégicas, en un contexto de creciente volatilidad.
Asia
En Asia, donde aproximadamente el 80 % de las importaciones de petróleo dependen del estrecho de Ormuz, los efectos han sido especialmente severos. Países como India activaron poderes de emergencia para redirigir el gas licuado hacia los hogares, mientras que Sri Lanka reintrodujo un sistema de racionamiento mediante códigos QR y redujo la semana laboral a cuatro días.







