
Durante los últimos años, la construcción de un nuevo estadio de béisbol en República Dominicana ha dejado de ser una simple conversación para convertirse en un reclamo constante dentro del ecosistema deportivo nacional.
Es un pedido que hacen los fanáticos, los equipos, los periodistas e incluso la propia MLB coincide en que el país necesita una instalación moderna, funcional y acorde con su peso histórico en el béisbol mundial.
Y es que, pese a ser considerada una de las principales potencias del deporte, República Dominicana continúa rezagada en materia de infraestructura. La nación que produjo el primer equipo campeón invicto del Clásico Mundial de Béisbol no ha podido de ese torneo. En su lugar, ha tenido que conformarse con partidos de exhibición o de pretemporada, sin ni siquiera tener tampoco un juego oficial de las Grandes Ligas.
A ese panorama se suma ahora que los fanáticos dominicanos no podrán disfrutar de una Serie del Caribe en suelo local hasta que se construya un nuevo estadio. Así lo dejó claro Vitelio Mejía, presidente de LIDOM, en entrevista exclusiva para Listín Diario, donde aseguró que la infraestructura actual hace inviable la organización del evento.
“Es una realidad económica. En la última Serie del Caribe que hicimos aquí, en 2022, los equipos de la liga no ganaron ni un peso, principalmente porque el estadio Quisqueya no tiene la cantidad de fanáticos que amerita para un torneo como este ”, expresó Mejía.
El principal obstáculo radica en que la capacidad del Quisqueya ronda los 12,000 asientos. Según explicó Vitelio, para que un evento como la Serie del Caribe sea rentable, se necesita una instalación con al menos 30,000 plazas, que permita cubrir los altos costos operativos que implica la organización del torneo.
“Para poder sostener todo lo que conlleva una Serie del Caribe -alojamiento de delegaciones, logística, producción-necesitas un estadio mucho más grande. Con el Quisqueya no se puede. Y además, las condiciones actuales tampoco permiten vender el evento al nivel que realmente vale”, agregó.
El presidente de LIDOM también señaló que el problema no es nuevo. Recordó que en ediciones anteriores celebradas en el país, como las de 2012 y 2016, los precios elevados terminaron afectando la asistencia.
Bajo ese contexto, Mejía confirmó que la próxima Serie del Caribe que correspondía a República Dominicana será celebrada en Miami en 2028, en una fórmula que definió como beneficiosa para todas las partes.
“No es que se vendió la Serie del Caribe. Lidom sigue siendo la dueña del evento. Lo que se hará es organizarla en Miami y dividir las ganancias. Es un ganar-ganar”, explicó.
En ese modelo, una parte de los ingresos quedaría en manos de los organizadores en Miami, mientras que la otra sería administrada por LIDOM, que posteriormente la distribuiría entre la liga y sus seis equipos.
Desde el punto de vista económico, la decisión parece lógica. Un estadio como el LoanDepot Park -con capacidad significativamente mayor y estándares de Grandes Liga- puede albergar una cantidad de fanáticos que supera ampliamente la del Estadio Quisqueya, incluso triplicando su asistencia. Esto se traduce en mayores ingresos por taquilla, patrocinios y consumo, sin que la liga tenga que asumir los costos operativos que implicaría ser sede en el país.







