
Los Rays de Tampa Bay hicieron oficial este martes una de las grandes sorpresas de la temporada de Grandes Ligas. Después de ser señalados en los entrenamientos de primavera como candidatos a terminar últimos en la División Este de la Liga Americana, conquistaron el título divisional y aseguraron el primer puesto de la Liga Americana con récord de 96-61.
Tampa Bay tuvo que esperar hasta el segundo partido de una doble cartelera en el Yankee Stadium para sellar la conquista. Después de caer 2-0 en el primer encuentro, los Rays respondieron con una victoria 6-1 en el segundo, respaldados por una actuación dominante de su as Drew Rasmussen. El derecho ponchó a 11 bateadores, lanzó 114 pitcheos, la mayor cantidad de su carrera, y llevó un juego sin hits hasta la séptima entrada.







