
La Habana.- La cancelación del histórico desfile del 1 de mayo en La Habana, la suspensión de las clases presenciales en varias universidades y la basura acumulada por la demora en su recogida son algunas de las consecuencias de la escalada de la crisis de combustible en Cuba, de incierto final.
A las interminables filas en las gasolineras, que serpentean a lo largo de múltiples cuadras desde hace ya tres semanas, se sumaron en los últimos días las imágenes de paradas de guaguas (autobús) llenas por la falta de transporte público e informaciones como la cancelación de un concierto de la Orquesta Sinfónica de Cuba.






