
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, buscó proyectar unidad nacional ayer jueves durante los eventos del Día de la Independencia que incluyeron un desfile militar en la capital, apenas ocho meses después de que partidarios de su predecesor intentaran un levantamiento en su contra.
Bajo el lema “Democracia, Soberanía y Unidad”, las conmemoraciones contrastaron con las celebraciones durante el gobierno del expresidente Jair Bolsonaro, quien utilizó tales eventos para impulsar su campaña de reelección y criticar al Supremo Tribunal Federal, amenazando con hundir al país en una crisis constitucional.







