
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este martes estado de emergencia energética nacional ante las consecuencias del conflicto en Oriente Medio, calificándolo como un «peligro inminente» para el suministro de energía del país.
Mediante una orden ejecutiva, el Ejecutivo activó el Paquete Unificado para los Medios de Vida, la Industria, los Alimentos y el Transporte (UPLIFT), una respuesta integral y coordinada de todo el gobierno, encabezada por el presidente y los principales miembros del gabinete.
Las autoridades señalan el aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz como amenazas para el suministro de combustible de Filipinas y para la estabilidad de su sistema energético.
«Varios países ya han comunicado a nuestras aerolíneas que no pueden abastecer de combustible a sus aeronaves, por lo que tienen que llevar combustible para la ida y el regreso», declaró Marcos en una entrevista con Bloomberg, agregando que «los vuelos de larga distancia van a representar un problema mucho más grave». Continuar la lectura en RT







