
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que este lunes es un día de luto nacional ya que se cumplen ocho años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, uno de los crímenes de derechos humanos de este país que mayor repercusión ha tenido a nivel internacional.
«Vamos a continuar con la investigación, se ha avanzado, se está rompiendo el pacto de silencio e impunidad», aseguró el mandatario al disculparse con los familiares de las víctimas, en medio de la controversia que rodea el aniversario de la tragedia debido a una filtración del informe oficial que detalla la crueldad con la que los jóvenes fueron asesinados.
«[La publicación] la hicieron de mala fe, pero en mi opinión, no se deben de ocultar las cosas. Yo nada más ofrezco disculpa no solo por eso, sino por todo lo que injustamente les hicieron a sus hijos. Les ofrezco una disculpa a los padres, es lo que debe de cuidarse. Les dije, y ellos también en un momento lo plantearon, que querían la verdad, aunque fuese dolorosa, y sí es muy dolorosa», explicó.
López Obrador aclaró que, cuando la Comisión del caso Ayotzinapa que encabeza el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, le entregó el informe oficial, él mismo cuestionó que lo hubieran testado, es decir, que varios fragmentos estuvieran cubiertos con franjas negras, ya que la difusión de esos datos podría afectar el proceso judicial.
«Lo demás es una actitud, con todo respeto, de zopilotes, pero si se conoce la verdad no hay problema. La verdad es la que nos va a liberar de todo, no ocultar nada. Si por eso dije por qué testaron, eso es lo que se tiene que revisar, no es posible. Ojalá los abogados y jueces pongan por delante a la justicia», dijo.





