
CHICAGO — Poco después de que Liam Hendriks fue diagnosticado con linfoma no-Hodgkin etapa 4 el cerrador estelar se puso una ambiciosa meta. Quería regresar con los Chicago White Sox antes del final de mayo.
Lo logró –y con unos días de sobra.
Los White Sox lo activaron el lunes antes del duelo ante Los Ángeles Angels y con lo que superó otro obstáculo en su recuperación.
“Lo que ha hecho y cómo lo ha hecho es increíble”, indicó el mánager Pedro Grifol. “Es una inspiración para todos en el club, es una inspiración para todos los que siguen el deporte y conocen a Liam. Estamos entusiasmados por verlo en el montículo por primera vez”.
Los 23.599 aficionados que se dieron cita en el parque gritaron cuando Hendriks salió del bullpen tras el cuarto episodio y un grupo de aficionados sostenía letras que leían: “TEAM LIAM”. Al ingresar para lanzar en la octava, trotó al montículo y lo recibieron con una ovación de pie.
Hendriks se paró en el montículo para observar lo que sucedía. Los Angels también aplaudieron y Matt Thaiss se esperó antes de pararse en el plato.






