
El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, continuó ayer viernes con los ataques contra la precandidata favorita de la oposición a pesar de que las autoridades electorales le ordenaron abstenerse de intervenir en el proceso electoral interno de los partidos. La campaña se va así caldeando a menos de dos meses de que se definan los competidores para los comicios presidenciales del 2024.
Desatendiendo la orden que emitió la víspera una unidad del Instituto Nacional Electoral (INE), López Obrador volvió a acusar a la senadora Xóchitl Gálvez de beneficiarse de contratos millonarios a través de sus empresas de tecnología.
Durante su conferencia matutina, el mandatario afirmó que las empresas Gálvez recibieron por nueve años contratos para obras por cerca de 1.500 millones de pesos (unos 88 millones de dólares).
“Si hay injusticias, si se cometen delitos, si hay delincuencia de cuello blanco, delincuencia organizada, hay que denunciarlo”, dijo López Obrador tras asegurar que con la decisión del INE se busca acallarlo y advirtió que si sus adversarios lo atacan, va a tener derecho a la réplica. «Ni modo que no voy a contestar”, subrayó.
Ante los comentarios del presidente, la opositora reaccionó de inmediato y, en una entrevista con un medio local, lo retó a mostrar los contratos de sus empresas.
VIOLAR UNA SERIE DE LEYES
Poco después, anunció en Twitter que lo denunciará por violar una serie de leyes tras difundir en la red social los cuadros de ingresos y gastos de sus empresas y lo acusó de utilizar “todo el aparato del Estado para investigarme dolosamente por mi aspiración”.
“Sígale, no le tengo miedo, no hay nada que ocultar”, dijo la política de 60 años. Si el gobernante demuestra los contratos, ella renunciará a la candidatura, según dijo. «Y si no, que renuncie él a la presidencia por mentiroso”, remató.






