
Una vez más el Presidente convirtió el Congreso Nacional en triste escenario para un discurso plagado de imprecisiones y mentiras, demolidas por los hechos.
Quien expuso este 27 de Febrero es el responsable del deterioro de nuestro sector productivo, del debilitamiento de las instituciones y de la mayor amenaza al sistema democrático como muestran lo acontecido en las elecciones municipales y las peligrosas acciones y denuncias, como las que involucran al Colegio de Abogados y a una jueza de la República.
Pero estamos esperanzados.
El pueblo dominicano, que observa lo que acontece, SABRÁ DARLE SALIDA a esta situación por la vía democrática, superando las trabas y sobreponiéndose al infortunio de quienes abusan de su vulnerabilidad.







