
La preparación profesional y mental de los miembros y voluntarios que conforman los organismos de socorro, como el Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil de La Romana, es incuestionable. La entrega de cada uno en momentos de emergencia reafirma su compromiso de servir con eficiencia. Sin embargo, la voluntad y disposición no son suficientes para hacer frente a los desastres, como ocurrió recientemente en el derrumbe de una construcción de cuatro niveles en el sector Villa Nazaret.
El colapso, provocado por fallas en las columnas debido al sobrepeso, dejó a cinco personas atrapadas, de las cuales tres fallecieron. Un hecho similar ocurrió en junio del año pasado, cuando un incendio consumió dos naves que almacenaban electrodomésticos y muebles de un mueblería local. Estos eventos, que llenaron de consternación no solo a La Romana sino a todo el país, evidenciaron las limitaciones de los organismos de socorro.

A pesar de su rápida respuesta, la magnitud de las emergencias superó su capacidad operativa debido a la falta de herramientas especializadas. En este sentido, el intendente del Cuerpo de Bomberos de La Romana, Francisco Alberto Familia, subrayó la urgente necesidad de contar con una unidad de rescate equipada con los recursos mínimos exigidos por las normas.

Explicó que actualmente la unidad de rescate más cercana se encuentra en Santo Domingo, ya que ninguna provincia de la región Este dispone de una. Por ello, propuso la creación de un comité integrado por empresarios y otras organizaciones de la sociedad para gestionar la adquisición de este recurso, que no solo beneficiaría a La Romana sino a toda la región. Por su parte, el director de la Defensa Civil, Rafael Vicioso Flores, resaltó la importancia de dotar a los organismos de socorro de equipos adecuados.
Señaló que las herramientas con las que cuentan han sido adquiridas con recursos propios y que, en muchos casos, los miembros de la institución han prestado materiales de su propiedad. Además, recordó que la Defensa Civil necesita un local que reúna las condiciones adecuadas tanto para sus miembros como para la comunidad de La Romana.






