
Tras los recientes ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares en Irán, funcionarios de inteligencia de Estados Unidos han advertido sobre la posibilidad de una represalia inmediata contra sus bases en la región.
Aunque Israel logró debilitar significativamente la capacidad ofensiva iraní en días previos a la ofensiva, expertos aseguran que Teherán aún posee medios para responder, en especial con armas de corto alcance y drones.
La ofensiva israelí previa se centró en destruir lanzadores de misiles iraníes y sus respectivos equipos de operación. Según fuentes de defensa estadounidenses e israelíes, Irán habría agotado su reserva de misiles de medio alcance, lo que representa una pérdida significativa de poder estratégico.
Israel ha destruido al menos la mitad de los lanzadores iraníes, lo que limita la capacidad de Teherán para realizar ataques masivos. (REUTERS/Raneen Sawafta)
No obstante, el país conserva misiles de corto alcance, misiles crucero y drones de ataque, lo que mantiene latente la amenaza para instalaciones estadounidenses en países vecinos.
Bases estadounidenses en la mira
Los expertos destacan que, si bien los misiles de corto alcance no pueden alcanzar objetivos en Israel directamente, muchas bases estadounidenses en Medio Oriente están dentro de su radio de acción.
Nicholas Carl, analista del American Enterprise Institute, advirtió en entrevista con The New York Times, que Irán podría usar sus bases en el sur del país para lanzar misiles hacia el Golfo Pérsico, donde se concentra una parte importante del despliegue militar estadounidense.
Además de los misiles, Irán cuenta con drones armados, que podrían ser transferidos clandestinamente a milicias chiitas en Irak, con capacidad para atacar directamente bases norteamericanaBases estadounidenses en Medio Oriente están en alerta por posibles ataques con cohetes y drones lanzados por milicias aliadas de Irán. (Europa Press/Contacto)
De hecho, funcionarios estadounidenses no descartan que el grupo hutí en Yemen, respaldado por Irán, reanude los ataques contra embarcaciones en el mar Rojo, a pesar del alto al fuego acordado recientemente con Washington.







