
En la mañana de este martes, las autoridades tuvieron que intervenir en el local donde operaba el negocio de comidas rápidas “La Picalonga, la madre del sazón”, ubicado en el sector Juan Pablo Duarte.
Según relató Claudio Ramírez, propietario del negocio, él alquiló el local a la señora María Santana Jorge y se encontraba al día tanto con el contrato como con los pagos. Sin embargo, la arrendataria procedió a colocar nuevos candados en las puertas, impidiendo el acceso al establecimiento.
Esta acción provocó la descomposición de todas las carnes almacenadas en los refrigeradores debido a los constantes apagones, generando un fuerte hedor que afectó a todo el entorno, incluyendo una estancia infantil ubicada justo frente al local.
Claudio, acompañado de su abogado, el Lic. Jairo de la Rosa Peguero, intentó resolver la situación de forma conciliadora, pero María Santana mota se mantuvo renuente a cualquier tipo de solución.
Ante esta negativa, el afectado se vio obligado a recurrir a la fiscalía para poder recuperar sus electrodomésticos y demás bienes. Con la asistencia de la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y un abogado notario, Danilo Saldaña, lograron acceder al local y constatar las pérdidas económicas ocasionadas por la descomposición de los productos.
Claudio expresó su desconcierto ante la actitud de la propietaria, calificando como injustificada la acción, y lamentó las consecuencias que esta situación ha generado tanto para su negocio como para el entorno.







