
La asamblea anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó este martes un plan para comenzar a actuar ante el claro riesgo de que enfermedades infecciosas sensibles al cambio climático puedan propagarse más allá de las regiones a las que solían estar confinadas y que incluso puedan cambiar su patrón de comportamiento o transmisión.
El dengue es una de esas enfermedades que ahora se expande mucho más allá de las fronteras que se le conocían debido al cambio climático, con un grave brote ocurrido en el continente americano el año pasado y una expansión a nuevas regiones, incluidos algunos casos importados en Europa (España, Italia y Francia).
Esta enfermedad tropical es ahora endémica en un centenar de países y ha alcanzado proporciones de epidemia, con una duplicación de casos cada año.






