
El primer hecho se registró apenas dos días después de que el mundo y los dominicanos celebraron la llegada del nuevo año, en el sector de Gualey, en el Distrito Nacional.
Rosmery Sosa Rodríguez, de 30 años, falleció a causa de las estocadas propinadas por su esposo, José Ramón Montero, de 32.
Sosa Rodríguez dejó tres niños en la orfandad.
Mientras Montero se presentó voluntariamente a las autoridades, a quién después le fue impuesta una medida de coerción de tres meses.







