
Un contingente de 339 nuevos soldados haitianos fue incorporado oficialmente a las filas militares, con la misión de reforzar las operaciones contra las bandas armadas que mantienen en jaque la seguridad del país.
Los efectivos, recién graduados, serán desplegados en zonas críticas, principalmente en la capital y sectores vulnerables donde se ha agudizado la violencia en los últimos meses, como parte de la estrategia estatal para recuperar el control territorial.
Durante la ceremonia de graduación, marcada por un ambiente de alta tensión, se reportaron disparos en las inmediaciones, lo que evidencia el nivel de inseguridad que persiste en la nación caribeña.
Con esta nueva promoción, las autoridades buscan fortalecer la capacidad operativa de las fuerzas armadas frente al avance de grupos criminales, responsables de secuestros, homicidios y desplazamientos forzados que han agravado la crisis humanitaria en Haití.







