
La desesperación por la escasez de agua potable alcanzó su punto crítico este lunes, cuando decenas de residentes del municipio de Consuelo se lanzaron a las calles y se apostaron frente a las oficinas locales del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA).
Con pancartas en mano y consignas que exigen una solución definitiva, los manifestantes denunciaron que llevan un tiempo prolongado sin recibir el líquido en sus hogares, lo que ha afectado drásticamente sus labores domésticas y su calidad de vida.
La indignación de la comunidad no solo nace de la sequía actual en sus tuberías, sino de lo que consideran una falta de gestión ante problemas infraestructurales conocidos. Los comunitarios recordaron que la crisis se agudizó tras la explosión del tanque principal que abastecía a la mayoría de los sectores, un incidente que, según afirman, no ha sido resuelto con una alternativa eficiente.
«No podemos seguir viviendo así. El agua es un derecho básico y en Consuelo parece un lujo. El tanque explotó y desde entonces estamos pasando el Niágara en bicicleta», expresó uno de los residentes durante la manifestación.
La protesta mantuvo el tránsito interrumpido parcialmente en las cercanías de las oficinas de INAPA, mientras los ciudadanos exigían la presencia de las autoridades provinciales para establecer un compromiso real de reparación o sustitución de la infraestructura dañada.
Los sectores más afectados reportan que deben comprar camiones de agua a precios elevados. El comercio local también empieza a sentir el impacto económico de la escasez.
La comunidad advierte que, de no recibir una respuesta concreta en las próximas horas, las jornadas de protesta se intensificarán.
Se espera que, en el transcurso del día, representantes de INAPA emitan un comunicado oficial informando sobre el estatus de los trabajos de reparación y el plan de contingencia para abastecer a las familias afectadas en este municipio de la provincia de San Pedro de Macorís.







