
Los Padres de San Diego derrotaron 2-0 a los Marineros de Seattle en un partido marcado por el dominio monticular del dominicano Randy Vásquez y la producción oportuna de los también quisqueyanos dominicanos, Miguel Andújar y Ramón Laureano.
Vásquez se acreditó la victoria tras una brillante apertura de seis entradas en blanco, en las que permitió apenas cuatro imparables, ponchó a tres bateadores y no concedió boletos, mejorando su marca a 5-1 y su efectividad a 2.68.
La derrota recayó sobre Emerson Hancock (3-2), quien también trabajó seis episodios, permitió cinco hits y una carrera limpia con seis ponches. El cerrador Mason Miller aseguró el triunfo al retirar los últimos 1.1 innings para su salvamento número 14 de la temporada.
El protagonismo dominicano fue evidente en ambos conjuntos. Por San Diego, Ramón Laureano y Miguel Andújar fueron los únicos quisqueyanos que conectaron imparables, siendo Andújar la figura ofensiva al remolcar la primera carrera con un doble productor en la cuarta entrada y posteriormente anotar la segunda rayita del juego.
También vieron acción Fernando Tatis Jr. y Manny Machado, aunque no lograron conectar hits. Del lado de Seattle, el estelar jardinero dominicano Julio Rodríguez fue limitado ofensivamente y no pudo impulsar la reacción de su equipo.
San Diego abrió el marcador en el cuarto episodio cuando Andújar disparó un doble hacia el jardín izquierdo que permitió anotar a Gavin Sheets. La ventaja se amplió en la séptima entrada tras un rodado productor de Shinnosuke Song, jugada en la que Andújar cruzó el plato luego de colocarse en circulación junto a Laureano.
El cuerpo de relevistas de los Padres respaldó la labor de Vásquez manteniendo la blanqueada. Adrián Morejón y Jason Adam trabajaron episodios claves antes de entregar la pelota a Miller, quien dominó con autoridad a la ofensiva de Seattle para sellar el triunfo visitante.
Con esta victoria, San Diego volvió a apoyarse en el talento dominicano para marcar la diferencia tanto desde la lomita como con el bateo oportuno, demostrando profundidad y solidez en un encuentro donde el pitcheo fue el gran protagonista.







