
La joven rusa Mirra Andreeva, octava jugadora mundial, conquistó este sábado a los 19 años su primer título del Grand Slam al batir en la final de Roland Garros a la sorpresa del torneo, la polaca Maja Chwalinska (114ª), por 6-3 y 6-2.
Con 19 años y 39 días, la tenista de Krasnoiarsk (Siberia) se convierte en la jugadora más joven en ser campeona en Roland Garros desde Monica Seles, que tenía 16 años y medio cuando logró en 1990 el primero de sus tres títulos consecutivos en la tierra batida de París.
El éxito de este sábado corona la evolución de Andreeva, una adolescente prodigio, que tenía apenas 15 años cuando ganó su primer partido en el circuito WTA.
Asombró ya al mundo siendo semifinalista de Roland Garros en 2024, con 17 años, y en 2025 conquistó dos títulos WTA 1000, en Dubái e Indian Wells.
Ahora da un paso más y se lleva su primer Grand Slam, en su primera final en un torneo de la máxima categoría.
«Era uno de mis mayores sueños ganar este torneo, no me creo poder tener este trofeo en las manos», dijo Andreeva, que recibió la Copa Suzanne Lenglen de manos de Mary Pierce, la última campeona francesa de este torneo.
«París tendrá siempre un lugar importante en mi corazón», añadió la tenista, que ascenderá al sexto puesto del ranking WTA el lunes.
Andreeva era una de las candidatas al título en este Roland Garros, después de una gira de tierra donde destacó con un título en Linz (Austria) y un subcampeonato en el Masters 1000 de Madrid.







