
Pese a un fuerte operativo con cientos de policías y anillos de seguridad en torno al hotel JW Marriott Santa Fe, algunos hinchas se acercaron con bocinas, música y pirotecnia pasada la medianoche.
La Policía intervino para replegar a la multitud y evitar disturbios, lo que provocó empujones en la zona. Medios británicos describieron la escena como un «intento de interrumpir el descanso del equipo» que, según el entorno inglés, no logró alterar al plantel dirigido por Thomas Tuchel.
La llegada del combinado inglés a la Ciudad de México ya se había dado en un clima tenso, con presencia de la Guardia Nacional, el Ejército y la Policía capitalina, bloqueos viales y restricciones para los aficionados en las inmediaciones del hotel. Leer más en RT







