
La comunidad de Boca de Yuma, reconocida por su belleza natural, su tradición pesquera y su oferta gastronómica basada en mariscos, atraviesa una de las situaciones económicas más difíciles de los últimos años, según denuncian residentes y comerciantes de la zona.
De acuerdo con testimonios de moradores, la disminución del flujo de visitantes ha provocado una fuerte caída en las ventas, obligando a varios negocios a reducir sus operaciones e incluso a cerrar sus puertas por no poder sostener los gastos de funcionamiento.
Los comerciantes aseguran que la falta de dinamización del turismo ha impactado directamente la economía local, ya que gran parte de las familias dependen de la actividad turística y de la pesca para generar ingresos.
“Antes los fines de semana esto se llenaba de visitantes, pero ahora pasan los días y apenas llegan algunos clientes. Muchos negocios ya no aguantan más”, expresó un propietario de un restaurante de la comunidad.

Residentes también manifestaron que sienten que Boca de Yuma ha sido olvidada por las autoridades, al considerar que no se han implementado acciones suficientes para promover el destino ni impulsar proyectos que reactiven la economía local.
“La gente quiere trabajar, no vivir de ayudas. Lo que necesitamos es que vuelvan los turistas y que se invierta en el desarrollo de Boca de Yuma”, comentó otro comunitario.
Los habitantes hacen un llamado al Gobierno y a las instituciones responsables del sector turístico para que desarrollen un plan de promoción e inversión que permita recuperar el dinamismo económico de esta comunidad, preservar los empleos y evitar que más establecimientos se vean obligados a cerrar.

Mientras tanto, la incertidumbre crece entre las familias que dependen del turismo y la pesca, quienes esperan que su situación sea atendida antes de que la crisis continúe profundizándose.







