
La devolución de todos los migrantes que entraron en Ceuta el 30 de julio y que todavía permanecen en la ciudad, unas 9,000 personas según el Gobierno ceutí y en torno a 5,000 según Interior, es el objetivo fundamental de Ceuta un mes después de la entrada masiva desde Marruecos.
La mañana del 30 de julio marcó el inicio de una de las peores crisis enfrentadas por esta ciudad española, con la entrada de más de 80,000 personas procedentes de Marruecos, quienes accedieron principalmente a pie por el espigón fronterizo del Tarajal.
El presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas (del conservador PP), ha afirmado que es necesario que Ceuta recupere «cuanto antes» la normalidad y considera «imprescindible» que el Gobierno «concrete y ejecute» un plan de evolución de las personas que accedieron de manera irregular, según manifestó a EFE.







