
Un agresivo temporal acompañado de severas descargas eléctricas ha sumido en la incertidumbre a las provincias de Hato Mayor la tarde de este lunes. La crecida intempestiva del río Maguá provocó la interrupción total del tránsito terrestre, dejando completamente incomunicada a la ciudad de Hato Mayor con los distritos municipales de Yerba Buena, Mata Palacio y El Puerto.
El fenómeno meteorológico se ha manifestado con una fuerza desmedida en la región Este.
Hato Mayor ha permanecido bajo el asedio incansable de copiosos aguaceros, continuas tronadas y ráfagas de viento.
Esta situación ha generado inundaciones urbanas de que anegaron más de 20 barrios, concentrándose la mayor severidad de los daños en la zona norte del municipio cabecera.
En estas comunidades, el agua ha alcanzado niveles críticos, penetrando en decenas de viviendas.
El impacto de las precipitaciones no solo paralizó el dinamismo cotidiano de la población, sino que también alteró el funcionamiento de las instituciones públicas.
Las actividades en el Palacio de Justicia «Machito Canto» debieron ser suspendidas de emergencia debido a la crecida del río Maguá que cruza por sus inmediaciones.
La emergencia trasciende los límites de Hato Mayor y se extiende con igual gravedad hacia la provincia vecina de El Seibo. En esta demarcación, el desbordamiento simultáneo de varios ríos y arroyos ha dejado incomunicadas a unas 22 comunidades rurales pertenecientes al distrito municipal de San Francisco-Vicentillo.
Los afluentes, transformados en potentes torrentes, sobrepasaron los puentes badenes y caminos vecinales, cortando el paso vehicular y peatonal de forma absoluta.
Ante el inminente riesgo para la integridad física de los residentes y la amenaza de mayores crecidas, las autoridades educativas dispusieron el cierre preventivo de las escuelas rurales. Pasado el mediodía, el personal docente procedió a despachar a los estudiantes a sus hogares para garantizar que cruzaran los pasos críticos antes de que las aguas alcanzaran su nivel más alto.
Equipos de socorro, integrados por la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y unidades de la Cruz Roja, se han desplegado en los puntos más vulnerables de ambas provincias para asistir en la evacuación de familias atrapadas y evaluar los daños. Los organismos de protección civil reiteran el llamado a la población a no intentar cruzar ríos, arroyos ni cañadas con alto volumen de agua, mientras se mantiene el monitoreo constante sobre la evolución de este evento meteorológico.







