
El cuerpo de Gil Aquino fue encontrado con signos de violencia, específicamente con ambas manos atadas y una herida de arma blanca. Fue su hija quien hizo el macabro descubrimiento, luego de preocuparse al notar que su padre no había asistido a la iglesia como era su costumbre.
Alberto Yan, residente del sector Mirador Sur en El Seibo, fue puesto a disposición del Ministerio Público para los procedimientos legales correspondientes.
Las autoridades no han ofrecido detalles sobre las circunstancias exactas del deceso de Gil Aquino, pero la investigación sigue en curso para esclarecer completamente el caso y determinar todas las responsabilidades.







