
La Unión Clasista de Trabajadores (UCT) rechazó a cualquier intento de convertir la reforma del Código de Trabajo en una “contrarreforma” dirigida a debilitar derechos de los trabajadores, tras precisar que la cesantía constituye una conquista irrenunciable.
En la declaración final de su quinto congreso Juan Núñez, secretario general de la UCT, afirmó que la modernización de la legislación laboral debe ampliar derechos y responder a las nuevas realidades del trabajo, no aumentar la explotación, ni las precariedades.
Asimismo, los dirigentes sindicales agrupados en la UCT abordaron la necesidad de transformar el sistema de seguridad sociedad, al precisar que la salud, las pensiones y la protección frente a los riesgos laborales son fundamentales y no pueden estar, según dicen, subordinados al lucro de las Administraciones de Riesgos de Salud y las Administradoras de Fondos de Pensiones.
Reclaman una reforma integral a la ley 87-01 que garantice pensiones dignas, atención médica oportuna y de calidad, así como cobertura para los trabajadores sin importar su modalidad de empleo. En ese contexto, abogan por indexación salarial.
En el encuentro los sindicalistas se quejaron de que persisten prácticas dirigidas a impedir, limitar o castigar la organización sindical.
Ante alegadas amenazas contra la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), la UCT expresó su apoyo al gremio.
También, manifestó su respaldo al gobierno cubano y lamentaron la expulsión de nueves diplomáticos de territorio nacional.
Debilidad del movimiento sindical
Durante su exposición en la actividad, efectuada en el Paraninfo de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Carlos Tomás Fernández, asesor de la confederación sindical, expuso sobre el debilitamiento del sector, con un llamado de alerta para adoptar acciones que permitan su fortalecimiento.
De acuerdo a datos ofrecidos, de 3, 973 sindicatos registrados en el ministerio de Trabajo, agrupados en 24 confederaciones, el 61 por ciento se encuentra inactivo, es decir, que solo 1,539 sindicatos realiza alguna actividad sindical.
Desde su óptica, la gran dispersión y división que ha padecido el movimiento sindical desde su surgimiento tiene mucho que ver con la situación. Para romper el «cerco» y aniquilamiento que, a su entender, la patronal, apoyada por el gobierno, mantiene contra la organización de los trabajadores, Carlos Tomás Fernández propone mayor nivel de formación de los trabajadores acerca de su rol en la sociedad y el papel a desempeñar en la lucha reivindicativa.
“Hacemos un llamado al gobierno dominicano a desistir del apoyo a la política de agresión contra Cuba y reclamamos que retome las relaciones de amistad e identidad histórica que siempre ha unido a los pueblos de la República Dominicana y Cuba”, expresaron directivos.







