
Vendedores ambulantes del malecón de San Pedro de Macorís han expresado su intervención por el peligro que enfrentan decenas de niños en el área conocida como Playa Hawaii, cercana al rompeolas. Este lugar ha sido declarado no apto para el baño debido a la fuerza y peligrosidad de sus olas. Miguel Reyes, vendedor de cocos en la zona, denunció que cada tarde niños de entre 10 y 12 años se adentran en las aguas, ignorando las advertencias de las autoridades. Según Reyes, los menores incluso se lanzan desde el rompeolas, una practica extremadamente peligrosa que pone en riesgo sus vidas. “Es preocupante ver a estos niños expuestos a un peligro tan evidente.
Las autoridades han prohibido bañarse en esta área, pero ellos siguen viniendo sin supervisión. Esto podría terminar en una tragedia”, advirtió Reyes. El comerciante hizo un llamado al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) y al Ministerio Público, especialmente a la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes, para que intervengan y realicen operativos de supervisión en la zona. También exhortó a los padres a estar más atentos a las actividades y lugares que frecuentan sus hijos.
Reyes explicó que muchos de estos menores trabajan limpiando zapatos y no cuentan con la vigilancia de sus familiares, lo que los expone aún más a situaciones de riesgo. Aunque la Policía Nacional ha intervenido en ocasiones para retirar a los niños del lugar, estas acciones no han sido suficientes para detener la peligrosa práctica.







